sábado, 24 de enero de 2009

The Spirit

Comentarios bestiales del caso:
  • Mi nombre es Bestia y soy un adora-cólico. Veo una peli, me gusta, me parece original, divertida, y endioso al director. Y entonces viene el segundo opus y me decepciono.
  • Ejemplos: Sweeney Todd, Los crímenes de Oxford, Lars von Trier, todo el dogma danés.
  • Sin City fue para mi una experencia maravillosa. No sé qué esperaba cuando al fui a ver, pero no eso. Y salí corriendo a comprarme el cómic original.
  • The Spirit es un subproducto de ella. Es decir, sin el éxito de crítica y público de Sin City, no se hacía. Y menos se la confiaban a Frank Miller solito, que sin Robert Rodriguez parece un poco perdido.
  • Está bien, entiendo: la idea era ponerle más comedia. Ok. Lo acepto. Pero que los chistes sean buenos, che.
  • ¿Y quién corno hizo el casting? Eva Mendes es PÉSIMA. Repito: PÉSIMA. Dejen de ponerla en mi pantalla, por el amor de Dios.
  • Scarlett Johansson... No sé qué le pasó. Sobreactuada a morir. ¿Y por qué aceptó un papel tan poco interesante?
  • Del protagonista, el Spirit del título... ¿Qué decir? No sé cómo se llama, es un actor poco conocido... y creo que seguirá así (aunque nunca hay que decir nunca: Hayley Atwell pasó de dar pena en El sueño de Casandra a romperla en La duquesa).
  • Samuel L. Jackson no es buen actor. Ya está, lo dije. Tarantino le dio un personaje, supo dirigirlo en Tiempos violentos y desde entonces el muchacho repite lo mismo en cada película. Basta.
  • Hermosa fotografía.
  • ¡El papá de Kevin en los Los años maravillosos! ¡Me encantaba esa serie! Y el actor es uno de los pocos que está bien. Es más, diría: está muy bien. Quiero verlo más.

Diagnóstico a lo bestia:
La hermanita menor de Sin City.


Dónde la vi: Hoyts Abasto.
Cuándo: viernes a la tardecita.
Con: Cutti. A esta altura ya ni hace falta aclararlo, ¿no?
Gente: Juventud.
Comida/bebida: Puf... En la previa: sanguchito de espinaca, mordidas del de tomate de Cutti, de su tarteleta también, un café, y un chocolatito rico que te regalan. Después: un poco de todo de un chino vegetariano tenedor libre. Pero melón, más que nada. Durante: pensé en los grisines que me dieron en el micro, añoré el pollo con almendras de los chinos y su pan al verdeo. ¿Parezco más entusiasmado con la comida que con la película? Shocking. Por algo será.

No hay comentarios: